Desilusión
Alcoyano 1 - L'Hospitalet 2
Será una temporada triste, mediocre, sin historia. Cada vez tengo menos dudas y que no se les ocurra complicarse la vida a los jugadores. El Alcoyano está siendo tremendamente irregular y lo está pagando en casa, donde hemos ganado dos partidos y perdido tres.
A estas alturas de la temporada (nueve partidos, es decir, casi un cuarto de liga) ya no sé de quién es la culpa: está claro que la directiva se ha equivocado con algunos fichajes, y hay jugadores que no son todo lo profesionales que deberían. El entrenador, en mi opinión, es demasiado tibio y la afición está muerta. La gente puede subir al campo, pero nadie anima excepto cuando el equipo gana y juega bien. ¿Acaso somos tan exigentes?
Diré lo que digo siempre: seguiré subiendo al Collao, pero me temo que perderé un poco de ilusión en cada partido. Es el precio que hay que pagar por la excelente temporada del año pasado, supongo.
Por cierto, el gol del Deportivo fue marcado por Marcos Estruch en el minuto 90. No sirvió para nada y llegó demasiado tarde.


