Me acuerdo perfectamente de ese día
Raúl, sólo 17 años pero sobrado de talento, mostró un amplio repertorio que le convertirá en figura del fútbol. En los peores momentos de su equipo fue capaz de fabricar dos situaciones de mano a mano con Cedrún. Mostró ingenio, capacidad para el desmarque y maestría, sobre todo en la primera, en la que desbordó con habilidad al portero. Sólo falló con el estoque. En ambas ocasiones envió el balón fuera.
Ahora que se puede pasear libremente por la hemeroteca de El Mundo, habrá que sacarle algún partido... que no es tan mal periódico :-)


