Es una fiesta, no una provocación
El observador foráneo siempre hace el mismo chascarrillo cuando se encuentra con un fester vestido de moro: Qué, otro año a perder, ¿no? Si el café licor todavía no se ha mezclado con la sangre el interpelado podrá responder con una risa forzada y obligada, y nada más. Aunque parezca mentira, es difícil explicar lo que significa para un alcoyano vestirse con el traje de su filà y disfrutar de tres mágicos días de fiesta bajo el amparo del patrón San Jorge. En cambio, para nosotros es comprensible que se vista de moro a sabiendas que el día 24, a eso de las siete, será derrotado por sus enemigos cristianos. Una de las razones más frecuentes puede ser la continuación de la saga familiar; otra, también bastante frecuente, es el deseo de buscar buen ambiente para poder juntarte con los amigos. En todos los casos el fester nunca pensará en la historia para decidir a qué filà apuntarse: da igual que un bando gane y el otro pierda.
Este es el punto de partida para entender que no hay nada de malo en la recreación de una batalla que, por intervención de un santo nacido en Capadocia, ganaron las huestes de Jaime I a los soldados del caudillo mulsulmán Al Azraq. Las tradiciones, a fuerza de repetirse, pierden todo su significado y, lamentablemente, para muchos alcoyanos y forasteros (sobre todo para los últimos), las Fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy son sólo una excusa para divertirse y perder el conocimiento en uno de los garitos que para ese fin se habilitan en el Centro.
Gracias a Disculpen las Molestias me he encontrado con un artículo de El País, firmado por una periodista alcoyana, que muestra los miedos y precauciones de muchas poblaciones valencianas que celebran este tipo de fiestas para no herir sensibilidades. En Alcoy no quemamos un muñeco que representa a Mahoma, es cierto, pero parece ser que tampoco se ha librado de la autocensura: la venerada imagen de San Jorge fue decorada en exceso por flores para tapar a los moros moribundos.
Nosotros no tenemos la culpa de que los cristianos ganaran a los moros y no vamos a pedir perdón. Ellos tampoco tienen por qué hacerlo. Si alguien se siente de verdad ofensivo, que lo diga, hasta entonces no valen medidas preventivas. Es lo mismo que reconocer que unas simples fiestas, que combinan la tradición con la diversión, son algo más que eso. Que nadie se lleve a engaño: en Alcoy nadie habla de Moros o Cristianos. Ambos mundos entran en el mismo saco, al 50% (Bueno, tal vez sea un 33%, porque dicen que el público es muy importante en nuestras fiestas. Y yo me lo creo)
Actualización 05/10/06: se están pasando.



Viper dijo
Estic d'acord al 100%, i com a "moro" parle des del ple coneixement. Ara que la notícia està clar que busca un poc de sensacionalisme, perquè desconec el que han fet altres poblacions, però això de "tapar" amb flors als moros de la imatge eqüestre de Sant Jordi ja fa molts anys que es fa, per pura qüestió de sensibilitat, quan encara no hi havien polèmiques islamistes.
2 Octubre 2006 | 11:53 PM