Futurama se quita la losa de las audiencias
Si algo bueno tienen las nuevas cadenas de televisión es que tratan bastante bien a las series que compran. Como no compiten en igualdad de condiciones en la guerra de las audiencias, pueden permitirse el lujo de emitir, por lo menos, una temporada completa sin recurrir a cambios de día, reposiciones o, Dios no lo quiera, repentinas cancelaciones.
En realidad, a series como House, Anatomía de Grey, Padre de Familia o Prision Break sólo se les exige tener una audiencia parecida o superior a la media de la cadena: en el caso de Cuatro, los guarismos pueden oscilar entre un 6-8%; para La Sexta, obtener un 2-3% es sinónimo de éxito.
Para las cadenas consolidadas, todo lo que no sea sobrepasar la barrera psicológica del 20% es peligroso, muy peligroso para los espectadores fieles. En ocasiones es culpa del producto, como la serie perpetrada por Ana Obregón; pero en otros casos la cadena puede condenar una serie al fracaso si no elige el día o el horario más acertado. Estoy pensando en Antena 3 y en los inicios de Los Hombres de Paco: una retirada provisional y un cambio de día bastaron para que la serie sea uno de los iconos de la cadena. En cambio, la misma Antena 3 maltrató durante años a Futurama, emitiéndola al principio sobre las 13:30 y hace unos años dentro del Club Megatrix, como si todas las series de animación fuesen infantiles.
Reconozco que nunca conseguí engancharme del todo a Futurama, y me temo que debo culpar a Antena 3: los continuos cambios de horario me desorientaron y el hecho de que se emitiese justo antes de Los Simpson provocó que las comparaciones entre las creaciones de Matt Groening se decantasen siempre del lado de la familia amarilla, tal vez por el conservadurismo que caracteriza a muchos de los que vemos la tele.
Ahora me entero que La Sexta ha comprado los derechos de Futurama y que emitirá un capítulo diario, a partir del 9 de octubre, entre los dos habituales de Padre de Familia. Será una buena oportunidad para ver, por fin, la serie ordenada y sin sobresaltos, y además podremos apreciar dos productos sin caer en las inevitables comparaciones con el referente actual de las series de animación, aunque de capa caída vistas las últimas temporadas: Los Simpson.


